El pie de un niño no es un pie adulto en pequeño. Está en formación, cambia cada pocos meses y, precisamente por eso, hay cosas que se corrigen con facilidad en la infancia y que de mayor ya no.
Cuándo traerlo
- Camina metiendo los pies hacia dentro o hacia fuera
- Anda de puntillas de forma habitual
- Se cansa mucho antes que otros niños de su edad o pide brazos enseguida
- Se queja de dolor en los pies o en las piernas, sobre todo por la noche
- Tropieza y se cae más de lo normal
- Le sale una verruga plantar o se le clava una uña
- Gasta las zapatillas siempre por la misma zona
Sobre el pie plano
Hasta cierta edad, un pie plano es normal. El arco se forma con el crecimiento y en la mayoría de los niños aparece solo. Lo que hay que valorar es si a la edad que tiene ya debería haberse formado, si le duele, si se cansa o si la pisada está provocando alguna compensación. Por eso la respuesta no es tratar todos los pies planos ni ignorarlos todos, sino revisarlos.
Verrugas plantares
Son muy frecuentes en niños, se cogen en piscinas y vestuarios y se contagian con facilidad entre hermanos. No son peligrosas, pero duelen al pisar y si se dejan se multiplican. Conviene tratarlas pronto.
Una revisión a tiempoMuchos problemas de pie en adultos vienen de algo que no se miró de niño. Una revisión cuando empieza a caminar y alguna más durante el crecimiento es suficiente en la mayoría de los casos.