Las siliconas podológicas, u ortesis de silicona, son piezas que se moldean directamente sobre el pie del paciente, en la consulta y en la misma visita. Sirven para separar dedos, proteger una zona que roza o mantener un dedo en una posición mejor.
Cómo se hacen
El material se trabaja casi como plastilina, pero es silicona sanitaria, hipoalergénica y pensada para estar en contacto con la piel durante horas. Se moldea sobre tu pie, con tus dedos en la posición correcta, y endurece en pocos minutos. Por eso encaja exactamente y no hay dos iguales.
Para qué se usan
- Dedos en garra o en martillo, para evitar que la punta roce contra el zapato
- Durezas y callos entre los dedos causados por el roce de uno contra otro
- Hallux valgus, el juanete, separando el dedo gordo del segundo
- Proteger una zona concreta que se irrita siempre en el mismo punto
- Acompañar al tratamiento de una uña encarnada mientras se recupera
- Repartir presión en el antepié
Qué notas
El alivio del roce suele notarse desde el primer día, porque la pieza deja de permitir el contacto que estaba causando la molestia. No corrigen la deformidad del hueso, que eso no lo hace ninguna silicona, pero sí evitan sus consecuencias en el día a día.
Cuidado y duraciónSe lavan con agua y jabón y duran meses. Cuando pierden forma o dejan de encajar, se rehacen. Si el dedo ha cambiado de posición, conviene rehacerla antes.