Una plantilla a medida no es una plantilla de farmacia recortada. Es un dispositivo diseñado para tu pie concreto, a partir de cómo apoyas y cómo caminas, con el objetivo de repartir la carga de otra manera y quitar presión de donde duele.
Cómo se hacen
- Se estudia la pisada de pie, caminando y manteniendo la postura, porque el pie se comporta distinto en cada situación
- Se toma la forma del pie
- Se diseña la plantilla sobre esa forma, decidiendo dónde descargar y dónde sujetar
- Se fabrica por impresión 3D y se entrega
- Se revisa a las pocas semanas para ajustar lo que haga falta
Por qué impresión 3D
Frente a la plantilla de molde tradicional, la impresa en 3D sale más fina y más ligera, así que entra en calzado en el que una plantilla gruesa no cabe. Y como el diseño queda guardado en archivo, si hay que corregir algo o si se desgastan con los años, se reimprimen sin repetir todo el proceso desde cero.
Para qué sirven
- Fascitis plantar y espolón calcáneo
- Metatarsalgia y dolor en la planta del antepié
- Pie plano y pie cavo
- Dolor de rodilla, cadera o lumbar de origen en la pisada
- Dismetrías, cuando una pierna es más corta que la otra
- Prevención en pie diabético, descargando las zonas de riesgo
- Deportistas con lesiones que se repiten
Las primeras semanasUna plantilla cambia la forma en que apoyas, y el cuerpo necesita acostumbrarse. Lo normal es empezar con pocas horas al día e ir subiendo. Si a las tres semanas algo sigue molestando, se ajusta.