Dismetría significa medida distinta. Hablamos de dismetría de las extremidades inferiores cuando una pierna es más larga que la otra. La diferencia puede estar en el muslo, en la pierna, en el pie o repartida entre varios sitios.
Es más frecuente de lo que se cree
Una parte importante de la población tiene una pierna algo más larga sin que exista ninguna enfermedad detrás. En esos casos la diferencia es pequeña, normalmente por debajo del centímetro, y se considera dentro de la variación normal entre un lado y otro del cuerpo.
En otras ocasiones sí hay una causa, como una secuela de un traumatismo que afectó a la zona de crecimiento, una malformación congénita o una enfermedad de la infancia.
Cuándo importa
- Por debajo de medio centímetro, habitualmente no da problemas
- Hasta un centímetro se considera normal en el adulto, aunque en un niño pequeño proporcionalmente supone más y a veces requiere tratamiento
- Diferencias mayores desequilibran la pelvis, inclinan la base de la columna y el cuerpo compensa curvándola
Cómo se nota
Pocas veces se nota como tal. Lo que suele llevar a consulta es dolor lumbar que no termina de irse, molestias en una sola cadera o una rodilla, desgaste muy desigual de las zapatillas o la sensación de que un hombro está más bajo que el otro.
Qué hacemos
Medimos la diferencia real, valoramos si está provocando esa desviación de columna y, según el caso, se compensa con un alza o integrando la corrección en unas plantillas a medida. En niños en edad de crecimiento, lo fundamental es el control periódico para comprobar si la diferencia se mantiene estable o aumenta.