La quiropodia es la consulta más frecuente de cualquier clínica de podología y la que resuelve la mayoría de molestias del día a día. Dicho en claro, es el cuidado de la piel y las uñas del pie hecho por un sanitario, con material esterilizado y sabiendo qué se está mirando.
Qué se trata
- Durezas y callosidades, incluidos los callos entre los dedos
- Uñas encarnadas, esas que se clavan en el borde y acaban inflamando el dedo
- Uñas engrosadas o deformadas por un golpe o por la edad
- Uñas con hongos, que se desbridan y se tratan
- Papilomas o verrugas plantares
- Grietas en el talón
- Corte y fresado de uñas en personas que no llegan a hacerlo por sí mismas
Por qué no es una pedicura
Una pedicura es estética. Una quiropodia es un acto sanitario. La diferencia práctica está en tres cosas. El material se esteriliza entre pacientes, se trabaja con bisturí cuando hace falta retirar tejido y, sobre todo, se mira por qué ha salido eso.
Una dureza que vuelve siempre al mismo punto no es mala suerte, es que esa zona recibe más presión de la que debería. Quitarla alivia unas semanas. Entender por qué sale, con un estudio de la pisada, es lo que hace que deje de salir.
Cada cuánto
Depende de cada pie. Hay quien viene cada dos o tres meses y quien con una vez al año tiene bastante. En personas con diabetes o con problemas de circulación, la revisión periódica no es una cuestión de comodidad sino de prevención.
Sobre las uñas encarnadasSi se te clava una uña, no la cortes en pico ni la escarbes. Es la forma más rápida de que se infecte. Se trata en consulta en una sola sesión y en la mayoría de los casos el alivio es inmediato.